Un trozo de eternidad

Todos, absolutamente todos, grandes y chicos, importantes y comunes, bichitos y animales de
toda especie, plantas, parásitas y cuidadas, viejos, jóvenes, recién nacidos, enamorados y
estudiosos, vagos y bohemios, todos tenemos derecho a vivir.

Flores nocturnas de Don Diego de la Noche, o Bellanote,.Su nombre científico es Mirabilis jalapa

Aunque muchas veces no nos demos cuenta del sagrado derecho de que estamos haciendo uso, sin saber cuando será el día que cambiemos de forma, si, porque tanto tememos a la señora de túnica violeta y sonrisa sarcástica que no le damos tiempo a la mejor amiga del alma que es la Imaginación, que sabe
hacer frente a todos los dolores y problemas que nos puede dar eso que llamamos Vida.


La vida que vivimos es apenas un trozo de nuestra eternidad, propia y personal, nada más que
el Creador nos ama tanto y tan bien que apenas recordamos los pedacitos de existencia: nos
hacemos humanos porque en algún momento queremos ser y sentir, elegimos una mamá y un
papá y nos lanzamos a la gran aventura de ser humanos.


Maestros, psicólogos, sacerdotes, nos intentan explicar el misterio de la Vida, pero es muy
difícil aceptar los dolores y los goces que nos puede ir deparando nuestra vida.


Pienso que debemos de agradecer la oportunidad que significa vivir nuestro tiempo y con toda
la inocente libertad a nuestro albedrío. Podemos estudiar, elegir amigos, vivir en comunidad o
quedarnos en soledad, eso es el libre albedrío.

Y cuando encontramos en un día señalado, el amor verdadero, vivimos contentos y creamos -o pensamos que creamos-, una forma de amar, de estudiar, de vivir y somos felices si encontramos el ideal y envejecemos pensando que la vida verdadera nos pertenece, seamos jóvenes, niños, viejos o deambulemos por el Espacio sin saber que nos hemos muerto hasta que un Ángel nos toma de la mano y nos muestra que nuestro pequeño papel humano entró en receso, en un intervalo pero nuestro Espíritu, eterno como la Luz, tendrá más oportunidades de Vivir y Ser feliz, Ser feliz. ¿No es maravilloso?

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